Pedalea o Revienta - La Volta

 

Pedalea o Revienta present their new adventure: making the tour of what was the first Volta Catalunya in 1911. 360km, 3500m of ramp, in 1 day on fixed gear bikes and arriving at finishing line of the Volta a Catalunya 2014.
We had the pleasure to do some custom cycling caps for the heroes of this adventure! After talking with Jack (one of the supporting crew members, filmer and photographer) we thought of some caps that would have the name of each team member and also a motivational sentence/word. Check the photos below!

The whole adventure was filmed by THELEMA ARTWORKS and photographed by Brazo de Hierro and PeteroftheSpoon. The idea is to release a documentary of this incredible journey.
Below you can read the chronicle of the journey by one of the participants (spanish version only sorry...).

I think everyone is asking the same thing. What will be their next challenge?

pedalea o revienta

Pedalea o Revienta nos presenta su nueva aventura: haciendo el recorrido de lo que fue la primera Volta Catalunya en 1911. 360km, 3500m de desnivel, en 1 día, en bicis de piñon fijo y cruzando la meta de La Volta a Catalunya 2014.
Hemos tenido el placer de hacer unas gorras especialmente para las cabezas de estos héroes para este nuevo reto! Después de hablar con Jack (uno de los miembros del equipo de asistencia, filmer y fotógrafo) pensámos en gorras que llevasen el nombre de cada uno del equipo y una frase/palavra de motivación. Más abajo podéis ver las fotos! 

La aventura fue filmada por THELEMA ARTWORKS y fotografiada por Brazo de Hierro y PeteroftheSpoon con el objetivo de hacer un documental.
Abajo podéis leer la crónica que escribió Daniel, uno de los héroes del pelotón.

Creo que la pregunta que queda en el aire es: Cuál será el próximo reto?

 

custom caps pedalea o revienta

pedalea o revienta

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"La “Volta” X Pedalea o Revienta. Crónica de una reventada anunciada por el GRAN Daniel Delis (Pedalea o Revienta)

 

Casi un año ha pasado desde nuestra primera aventura, hemos crecido y madurado mucho durante todo este tiempo…  MUAAJAJAJAJA!!!! Alguien se ha tragado eso?  ¬¬

Dejémonos de “intros” y vamos al turrón que es lo que queréis, reventadas, bromas, sufrimiento y bicis. Dividiré la crónica por tramos; tramos que mi cabeza grabó durante la aventura, algo así como un Strava del sufrimiento.

Barcelona – Tarragona (16:30 – 20:30)

El día era excepcional para salir en bici… cielo gris casi negro y vientos de más de 43 km/h. Entre risas, fotos,  y últimos detalles se podía ver el acojone en nuestro rostro. En ese momento me decía a mí mismo – “lo haces por qué quieres, no te cagues ahora…” 

Antes de salir de Barcelona nos topamos con el primer incidente, a Toni J. se le jodía una cala, no podíamos parar así que uno de los vehículos de apoyo lo rescató.  Solucionaron el imprevisto y devolvieron a Toni al pelotón justo antes de encarar las Costas del Garraf,  salvo pero no sano, ya que cambiando las calas se hizo una buena brecha en la mano que le iba a acompañar durante toooodo el viaje.

Hasta Tarragona llegamos sin más imprevistos, quitando algún pinchazo y una o dos paraditas para vaciar la vejiga todo bien. Hasta los menos Fonetis* nos permitíamos ir de cachondeo y cantando.

*Estar Foneti: Estar mas fuerte que el vinagre

Tarragona – Coll de Lilla (21:45 – 22:50)

Gracias a nuestro equipo de apoyo al llegar a Tarragona teníamos la mesa puesta con la cena esperándonos. Repusimos fuerzas, nos echamos unas risas, cremita para el orto y a seguir que en una horita y poco nos esperaba un puerto.

Desgraciadamente antes de encarar el “Coll” nuestro compañero Roger sufrió una lesión muscular (Pipi, paga la coca, primer aviso). Dejamos a nuestro compañero con el equipo de apoyo jurando y cagándose en todo el santoral, era rabia e impotencia, sabía que tenía que abandonar y evidentemente no quería, pero así va esto. 

Ya metidos en la noche profunda comenzamos la ascensión, el grupo se estiraba y empiezo a perder de vista a los mas Fonetis, tocaba controlar respiración, cabeza fría y para arriba. Nuestro hombre del mazo, jefe del pelotón, se quedó atrás cerrando el grupo. 

Estábamos la noche, la montaña y yo. Me lo tomé con calma, quedaba mucho viaje por delante y había que dosificar. De repente oí un silbido, parecía que se me acercaba el Halcón Milenario por la espalda, era Iván L. (el hombre del mazo), me informa de que Fran ha tenido un problema con su rueda trasera y ha parado a cambiarla, baja dos piñones y se pone de 0 a la velocidad de la luz en “cerocoma” para pasar la info a la cabeza del grupo, un auténtico líder.

Si subir es duro, bajar es peor, los que tenéis piñón fijo lo sabéis, no te deja recuperarte de la escalada y las piernas se cargan más. Solté las piernas un poco pero la bici se embalaba y soy un cagueta, así que volvía a anclar y para abajo. Reagrupamos y continuamos la marcha, aún nos quedaba un buen tramo hasta Lleida

Coll de Llilla – Lleida (23:20 – 1:45)

Noche, oscuridad, sueño,  luces, asfalto, sube, baja, rectas interminables, noche, barrita, gel, nueces, fruta, mas noche, Drácula, Frankestein, Freddy, Jack el destripador  y el hombre lobo. Todos los demonios habidos y por haber me asaltaron en este tramo, la noche se estaba haciendo  mas larga que la infancia de Heidi. Canto, grito y le como la oreja a los que tengo al lado aunque en ocasiones no me hacían ni puto caso. Barritas, geles, agua, isotónico. NOCHE!

Lleida – Tárrega (4:00 – 5:25)

Habíamos pasado el ecuador de la aventura, el cansancio hacía mella, mi culo parecía el de otro, las rodillas empezaban a doler y el estómago estaba saturado de “mierda monda”, pero estábamos contentos ya que íbamos bien de tiempo.  Adelantamos la hora debido a que el solsticio de primavera había coincidido con nuestra particular volta, descansamos un poco, nos abrigamos y daaale perico al torno.

Me había engañado inconscientemente pensando que ya quedaba poco, pero nada de eso, quedaban 160kms y unas 4 horas de pedalear con la noche y el frío. Ahora tocaba luchar contra la cabeza, ansiaba el amanecer! Me decía a mi mismo: “tranquilo te queda una fiesta larguita y estás en casa” Me cascaba los bidones de agua como si fueran gin tonics pero nada, la noche se hacía eterna. Rueda, rueda, rueda, asfalto y rueda.  

Llegando a Tárrega empezaron a caer unas gotitas que nos querían avisar de la que nos esperaba más tarde, pero la falsa sensación de que estábamos llegando me hacía pensar que no nos iba a pillar. 

Tárrega – Igualada (6:00 – 8:45)

Estábamos reventados y quedaba telita, lo único que nos motivaba era que pronto amanecería. Devorábamos unos macarrones un fuet y unas naranjas mientras Ivan L. nos contaba alguna de sus batallitas en carreras infernales de centenares de kilómetros, esto sentaba genial al grupo, unas buenas risas siempre son bien recibidas. Seguíamos “on time” así que nos dimos el lujo de alargar un poco la parada.

Retomamos la marcha, el grupo estaba callado y solo se oían las bicis contra el asfalto, me costaba pedalear y el estómago no podía digerir todo lo que había comido. Empecé a marearme y a notar que avecinaba una pájara, luché para no descolgarme de la rueda de mi compañero de delante. Este fue uno de mis peores momentos del viaje, por suerte, logré anteponerme y la costosa digestión acabó funcionando, además estaba amaneciendo y los ánimos se avivaron un poco.

Escasos 5 minutos pasaron desde que me recuperé anímicamente hasta que llegó la inevitable LLUVIA. Empezó fina y tímida como si fuera humedad de la mañana, pero en seguida se convirtió en un chaparrón de puta madre. Para más inri estábamos a punto de empezar la dichosa Panadella, que no es para tanto, pero después de 280kms y 10 horas de viaje aquello parecía el Tourmalet.

Es en este momento donde hay un punto de inflexión en la aventura, donde superamos nuestro límite, donde de un:-“ No puedo más”, pasamos a un:-“ Ahora mismo lo que me echen”. 

Ivan L. se puso al cargo del pelotón y empezó a dar órdenes de equipo para que hiciéramos relevos. Trabajamos como una unidad para afrontar la subida, la lluvia, el frío y el cansancio. Sin casi darnos cuenta llegamos al final, ese final que no veíamos… 

Durante el descenso por Jorba ya no dolían las rodillas, ni hacía mella el cansancio, no dolía el culo ni el estómago.  Me invadió una sensación de satisfacción personal indescriptible y me di cuenta de que no era el único. Rompí a llorar emocionado, jamás había sentido nada así encima de la bici. Miré a mi alrededor y todos mi compañeros estaban disfrutando del momento al igual que yo. Palabras de satisfacción y gestos de ánimo complicidad nacieron en el grupo, no dejaba de llover, pero nos la sudaba mucho.

Ya en Igualada nos esperaba nuestro amigo Jordi con unas palabras de ánimo y un pedazo de bacon queso que devoramos sin pestañear. Abrazos, risas y anécdotas en el bar. Seguíamos yendo bien de tiempo y esto nos permitía relajarnos un poquito. Ciclistas, cámaras y equipo de apoyo estábamos muertos, la noche sin dormir fue dura y más aún sin cubatas de por medio.

Igualada – Barcelona (10:10 – 13:30)

Cual Forrest Gump en Vietnam sufrimos varios tipos de lluvia. Lluvia finita que pinchaba, lluvia gorda y espesa, lluvia de lado y de frente…-“Incluso Booba, había lluvia una que subía desde abajo… “(de la rueda a la boca) 

El grupo se dividió en dos, ya que los más Fonetis se escaparon,  se conoce que tenían ganas de llegar los cabrones. Los del grupo de atrás sufrimos un pinchazo. Aprovechamos el parón para echar un chocolate caliente en una churrería ambulante que había puesto allí el mismísimo Al-lah solo para nosotros; con la que caía, eso solo pudo ser obra divina. 

Tiritábamos como lavadoras centrifugando, cambiamos la rueda y reanudamos lo antes posible para coger temperatura otra vez, no había otra cosa en la cabeza que llegar, llegar y llegar. 

El grupo en cabeza nos esperó y una  vez reagrupados ya no nos volvimos a separar hasta llegar a Barcelona. Empezaba a oler a victoria y los semblantes eran otros, incluso intercambié unos escupitajos con Fran , yo a él y el a mí, a modo de felicitación. El resto del camino hasta Barcelona fue tranquilo y apacible, podíamos relajarnos, ya lo teníamos “al sac i ben lligat”.

Ahora quedaba lo más grande, EL MOMENTAZO!

Entrábamos a Plaza España como jodidos héroes, toda nuestra gente estaba allí esperándonos para recibirnos, familia, amigos, novias… alguno incluso acababa de salir del úlitmo after (no diré nombres) .

Estaba allí toda la gente que nos quiere y que nos ha apoyado de una manera u otra, sin ellos esto no sería posible, así que aprovecho para darles las GRACIAS a todos por el apoyo. (si es que alguien ha tenido cojones a leerse todo esto)

También aprovecho para dar las gracias a la organización de La Volta por concedernos el honor de subir al podio, y como no, a todos nuestros sponsors (My Beautiful Parking, Where Is The Limit, Ponte más fuerte,  Enciclika, Pista Bcn, Vicenç Moreto, Lucky Basterds, Pacifico, Te Personalizamos, Okole Stuff, Skye Coffee…) que han hecho posible esta aventura y que ni mucho menos acaba aquí, esto va a tener más entregas que la Guerra de las Galaxias. 

Por último y no menos importante, agradecer infinitamente el impagable, trabajo de: Patricia Muñoz, Dani Invernón, Natalia Coya, David Molero, Gabi Molero, Cristian Fletcher, al equipo de Thelema Artworks y a Peterofthespoon.

Media “Volta” es vuestra amigos!"

 

 

 
Lucky Bastërds
Lucky Bastërds

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